Los Mandalas: una herramienta para trabajar las emociones con tus hijos o alumnos

Si bien es cierto que las mandalas tienen un significado espiritual y místico, y es un concepto que viene de la India, también es una herramienta que podemos utilizar para trabajar con los niños a nivel cognitivo, emocional y de comportamiento. Ya que es muy lúdica para ellos y realmente tiene muchos beneficios.
El término mandala significa círculo perfecto y es muy utilizado tanto en el hinduismo como en el budismo, para estar presente.

Es una herramienta que ayuda a los niños a fomentar la atención y la concentración así como la paciencia, la perseverancia y la constancia. Para conseguir aquello que te propones en la vida y poder tener éxito, necesitamos desarrollar estas tres últimas habilidades y cada vez tenemos adolescentes más frágiles emocionalmente debido a la falta de práctica de las mismas debido a la inmediatez con la que consiguen todo en la era de internet y porque no decirlo también las facilidades de las que hoy día disponen. Y esto, no ayuda a desarrollar su autoestima.

 

 

 

Estimula también la creatividad del niño e imaginación a través del arte a la vez que está trabajando el desarrollo de la psicomotricidad fina, por tanto, aquellos movimientos del cuerpo que para el infante requieren de una mayor destreza y un mayor dominio de su cuerpo, en especial de sus dedos, manos y brazos.
Mi experiencia es que este tipo de actividades son muy buenas para niños “movidos” o con dificultad para concentrarse, inicialmente es una actividad que no la van a querer hacer porque “les aburre” o “no les gusta” pero es exactamente ése el reto para estos niños, ya que como ahora están muy estimulados debido a internet y es una actividad a la que no están acostumbrados, no les es fácil o como ellos dirán o los padres pensarán “no se les da bien”. Pero una vez se acostumbran a ellos, les gusta porque son actividades que salen de la sobreestimulación sensorial y muchos de mis niños me han dicho con sus palabras “me da paz, me da tranquilidad”.

 

 

Uno de mis niños de las extraescolares cuando se pone nervioso o se siente muy excitado o percibe una de mis miradas de alerta para que baje la energía porque empieza a tener actos agresivos de la sobreexcitación que tiene en ese momento, directamente pide “time out” y me dice “me voy a pintar un mandala para relajarme…” Y os tengo que decir que hace un par de años este niño era incapaz de sentarse y estar más de 1 minuto con la mandala, a día de hoy verlo disfrutar pintando y conectar con su tranquilidad, paz y concentración es un gran éxito para mí y ¡¡ya no te cuento para los padres!!

¿Dónde encontrarlos? En internet podéis encontrar infinidad, sobre todo en Pinterest y Google y de todos los niveles para niños y niñas de todas las edades.

 

Mar Milán